Según los comentarios obtenidos de expertos, este coche se desenvolvía muy bien en tramos revirados y contaba con una zaga ligeramente 'juguetona' al límite, algo muy valorado por los buenos conductores, ávidos de sensaciones 'racing'. 

La dirección era directa y el cambio de cinco marchas ofrecía inserciones bastante precisas, dos puntos clave para abordar curvas con rapidez y precisión.