Al igual que sucedía en el 405 Mi16, el 309 GTi mostraba una estética deportiva nada estridente, suficiente para identificarse fácilmente. Eso sí, Pininfarina no se encargó del diseño.

Además de paragolpes específicos sin pintar (el delantero, con cuatro faros), nuestro protagonista incluía una línea roja por toda la carrocería y un spoiler trasero encima de la tapa del maletero. Nosotros lo conocemos en versión tres puertas, pero en otros mercados también se comercializó con cinco.