Si se le puede poner un 'pero' al 309 GTi es que el interior apenas aporta componentes específicos, aunque la instrumentación mostraba bastante información útil (temperatura y presión del aceite...) y el velocímetro estaba tarado en 230 km/h. 

Como curiosidad, la línea roja del cuentarrevoluciones comenzaba en las 6.000 vueltas, exactamente el mismo régimen donde se lograba la potencia máxima.