He aquí al 'creador' del mito. Se trataba de un bloque de cuatro cilindros, con carburación y turbocompresor, que cubicaba 1.397 cm3 y entregaba la potencia máxima a 5.750 rpm, tanto en la versión de 115 CV como en la de 120.

Con la llegada de los Clio 16v y Williams, se renunció a los motores turboalimentados del 5 y el Supercinco, generándose un mito merecido. Hoy en día, los ejemplares bien conservados pueden costar más de 10.000 euros.