En el habitáculo, no faltaban varios componentes específicos, como unos asientos con mayores sujeciones laterales, un volante de tres radios y una palanca de cambios acabada en cuero. 

También la instrumentación, con las grafías de color rojo, denotaba que estábamos ante un modelo muy especial. Si observas, debajo del cuentarrevoluciones, se encontraba la aguja 'mágica' que indicaba la presión de soplado del turbo. Cuando comenzaba a subir, se desataba la 'tormenta perfecta'...