Los diseñadores de interiores de Citroën nunca se han caracterizado por tener un enfoque conservador. En el caso de este concept, dieron rienda suelta a su imaginación, lo que dio como resultado un habitáculo para 3 ocupantes, con un volante en posición central, al que se sumaban unos espejos retrovisores exteriores que fueron sustituidos por cámaras.

Esto último, desde luego, resultó ser de lo poco que podemos ver en los prototipos de hoy en día, e incluso en alguno modelo de fabricación en serie, como el Audi e-tron.