Los experimentos acerca de la ubicación de la columna de dirección en posición central habían empezado mucho antes; concretamente, en el salón de París de 1936.

Allí fue donde se presentó el revolucionario modelo de Panhard et Levassor, creado por el francés Louis Bionier, que equipaba importantes avances de la industria automotriz del momento, como una suspensión delantera independiente o un limpiaparabrisas triple.