La unidad que sale a la venta en la cita californiana es el número 137 de los 272 que salieron de fábrica. Fue el primero en llegar a Japón, cuando fue comprado en 1985 por Yoshiho Matsuda, un coleccionista de Ferrari que posee tres 250 GTO.

En 2014, vendió el 288 GTO en los Estados Unidos, hasta que, en 2018, fue adquirido por el actual propietario.

Con 13.800 kilómetros de utilización, el clásico de Ferrari se cotiza por 2,8 millones de dólares (2,5 milones de euros).