Con menos frecuencia que otros fabricantes de automóviles, Ford ha vendido alguno de sus prototipos más emblemáticos. De hecho, la firma del óvalo subastó uno de ellos, concretamente, un Ghia Focus bastante inusual. La carrocería estaba confeccionada con fibra de vidrio y el motor pertenecía a un Escort RS Cosworth.

Este automóvil fue puesto a la venta en junio de 2002, a través de una subasta con motivo del 99 aniversario de Ford. En esta ocasión, la compañía vendió un total de 51 ejercicios de estilo y el Ghia Focus fue el más caro. Un comprador desconocido adquirió este roadster, con diseño extraterrestre, por un millón de dólares de la época.