Los rumores de que Toyota estaba desarrollando un coche volador aparecieron en 2017. En aquel entonces, estaba previsto que el primer prototipo del Skydrive apareciera un año más tarde, con el objetivo final de que, en 2020, el modelo definitivo encendiese la llama olímpica en los Juegos de Tokio. 

La realidad es que no todo va tan bien como a los inversores les gustaría. De hecho, en los últimos dos años no ha habido noticias positivas sobre el proyecto de este cuadricóptero.