La tecnología Porsche Doppel Kuplung nació antes de la llegada de la marca al Grupo Volkswagen, que ya contaba con el evolucionado cambio DSG, también con doble embrague.

Con la llegada de la nueva generación del Porsche 911, esta transmisión ha pasado a tener ocho velocidades, en vez de siete. Algo que ya pasaba, por ejemplo, en el Panamera.