El salón de Frankfurt de 1983 albergó la presentación de este coche, que entró en producción al año siguiente. Gracias a la colaboración con Cosworth, se configuró un vehículo de tintes más dinámicos, si bien seguía preservando la tradicional comodidad de los Mercedes-Benz. 

Estéticamente, era fácil de distinguir, ya que contaba con un alerón trasero, la inscripción de la versión en la zaga y taloneras laterales.