Para muchos, el Range Rover Classic era el mejor todoterreno de la época, ya que se mostraba elegante en la carretera y resultaba imparable en cualquier otro tipo de terreno. Sin duda, representaba una gran compra para aquellos que podían permitírselo, en unos años en los que no había coches similares en el mercado.

El ejemplar de Hammond es de 1985 y se ha beneficiado de algunas mejoras de lujo, como inserciones de cuero y madera de nogal.