A principios de los años 80, el Fiat Panda también se comercializó con el logotipo de SEAT, antes de convertirse en el Marbella. El papa, en ese momento, viajaba en un Mercedes-Benz Clase G, pero estaba previsto un viaje a España, con una visita a dos estadios de fútbol: Santiago Bernabéu (Real Madrid) y Camp Nou (Barcelona).

Como el tamaño del todoterreno alemán impedía su acceso al interior de dichos estadios, el fabricante español de automóviles diseñó y fabricó un prototipo del Panda en tiempo récord.