En 1933, Adolf Hitler, Jacob Werlin, asesor del Führer, y Ferdinand Porsche se reunieron en el Hotel Kaiserhof de Berlín para concretar la creación de un coche nacional.

Porsche debía desarrollar un modelo con capacidad para cuatro adultos, capaz de alcanzar una velocidad de 100 km/h y que fuese accesible para la familia alemana media. Así es como nació el Volkswagen Beetle o Type 1 (Käfer en alemán).

Este vehículo se produjo entre 1938 y 2003 sin ninguna revisión de diseño significativa y se convirtió en el coche más fabricado en serie de la historia, con 21.529.464 ejemplares en todo el mundo.