El F40 disfruta de un motor con arquitectura V8, 2,9 litros y dos turbocompresores, que desarrolla 478 CV a 7.000 rpm y 575 Nm.

Gracias a esta mecánica, asociada a una caja manual de cinco marchas, consiguió ser el vehículo más rápido del mundo, fruto de una velocidad máxima de 326 km/h y una aceleración de 0 a 100 en apenas 4,1 segundos.  

¿Te imaginas controlar toda esta fuerza sin ningún tipo de ayuda electrónica y teniendo el eje trasero como el único tren motriz?