Entramos en la zona del podio. El tercer escalón es para el modelo japonés, que monta un propulsor de origen Renault, con 1,5 litros y 115 CV, gracias al cual homologa solo 3,8 litros cada 100 kilómetros. 

Las prestaciones son suficientes para salir de la ciudad con solvencia: 181 km/h de velocidad máxima y 12,3 segundos para acelerar de 0 a 100.