Como el propietario de este coche quería permanecer de incógnito (sospechamos que se trata de Whitney Houston), hablaremos del vehículo.

El 400i Automatic, que comenzó a ensamblarse en 1979, fue el primer Ferrari con transmisión automática, que trabajaba junto a un motor V12 de 4,8 litros y 340 CV.

Eso sí, el coche empleaba alrededor de 9,0 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h una pequeña eternidad, incluso para los estándares de la época.