Esta variante del modelo italiano tomaba su nombre de la ciudad italiana de Imola, donde está situado uno de los circuitos legendarios de la F1: el Autodromo Enzo e Dino Ferrari.

Además de grandes carreras, como las que nos brindaron Alonso y Schumacher en 2005 y 2006, también ha dejado momentos trágicos, como la muerte de Rolland Ratzenberger y Ayrton Senna, en el GP de San Marino de 1994.