Perteneciente al diseñador Ralph Lauren, esta joya de 1938 colecciona premios en cada competición en la que participa.

Se trata del cuarto y último Atlantic producido por el fabricante francés. La carrocería es de aluminio y el motor dispone de ocho cilindros en línea, con 3,3 litros y 200 CV, para anunciar una velocidad máxima de 190 km/h.

Estamos convencidos de que si se pusiera a la venta, se pagarían más de los 42 millones de euros que se abonaron en su día.