En medio de estos 'monstruos' de la competición, resulta chocante ver un clásico de 1905, el segundo Rolls más antiguo de todos los tiempos.

De los seis Rolls-Royce 15 CV producidos, solo uno permanece en circulación. Perteneció durante 60 años a la misma familia escocesa y luego se donó al Club Automovilístico de Glasgow. El motor de tres cilindros, con 3,0 litros y 15 CV, le permite superar los 60 km/h.