Abriendo el ranking, tenemos uno de los coches de carreras más emblemáticos de todos los tiempos, ganador de las 24 Horas de Le Mans, y que, en el caso del ejemplar, vendido en 2017, fue el protagonista de la película homónima, protagonizada por Steve McQueen.

Perteneciente a Jo Siffert, este 917K de 1970 tiene un motor bóxer de 12 cilindros, con 5,0 litros y 639 CV, y alcanza los 340 km/h.