Falta muy poco para conocer la octava generación del compacto alemán, pero el Golf 7 puede mostrar con orgullo que, con el motor 1.0 TSI de 115 CV, tan solo gasta 4,8 litros cada 100 kilómetros. Ese dato lo consigue tanto con la caja manual de seis velocidades como con la transmisión automática de doble embrague DSG, con siete marchas.   

Si se complementa con un depósito de 50 litros, el resultado es una autonomía superior a los 1.000 kilómetros.