Como buen Mazda, el CX-5 hace del diseño uno de sus principales reclamos; principalmente, si se opta por la espectacular pintura Soul Red. 

Dicho esto, estamos hablando de un SUV de 4,55 metros de largo, 1,84 de ancho y 1,68 de alto, que cuenta con una batalla de 2,70 metros. Dimensiones que todavía le permiten moverse con agilidad en el entorno urbano, al tiempo que aseguran una habitabilidad más que notable.