Allá por el año 2008, el salón de Detroit descubrió este modelo, un deportivo con motor de ciclo diésel, con 2,2 litros de cilindrada y 200 CV de potencia.

Aunque la estética pudiera ser más radical que sus prestaciones (al menos en apariencia, porque la carrocería estaba fabricada casi en su totalidad con resina plástica), entre las bondades de este coche encontramos que incluía la Dirección Activa patentada por la marca, así como la tracción total Super-All Wheel Control del Mitsubishi Lancer Evolution X, con diferencial central activo.

Junto a la transmisión automática de doble embrague, seguramente no desentonaría en el mercado actual, ya que parece que las ventas de estos pequeños deportivos funcionan, siempre que el coste no sea desorbitado.

Galería de fotos del Mitsubishi Concept-RA.