Tan peculiar es este coche como el pez cofre, con el que comparte rasgos y similitudes.

El Mercedes-Benz Bionic apareció en 2005 durante el DaimlerChrysler Innovation Symposium, celebrado en Washington y, como se puede observar, su motor de gasóleo, turboalimentado, con 138 CV de potencia no es precisamente lo más destacado del automóvil.

Esta extraña forma, copiada de la naturaleza, le aportaba al prototipo un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,19, que puede que recuerdes que es la misma cifra anunciada por el Volkswagen XL1, que llegó unos cuantos años más tarde.

Galería de fotos del Mercedes-Benz Bionic.