Nacido en 1996, el deportivo británico ha sumado varias generaciones sin experimentar revoluciones. De hecho, sigue disfrutando de un chasis de aluminio, un diseño inspirado en el pasado y una aerodinámica cada vez más cuidada. 

El actual Elise está propulsado por motores derivados de Toyota, con una potencia máxima de 250 CV, siempre montados en posición central-trasera.