Heredero espiritual del primer Lotus Seven, lleva al extremo el concepto de máximo rendimiento, gracias a una ligereza casi demencial, obtenida reduciendo a lo esencial la carrocería, el chasis y el equipamiento.

La gama mecánica se compone de un motor de 1,6 litros, con 135 o 150 CV, otro de 2,0 litros, con 180 o 200 CV, y un tercero, también de 2,0 litros, aunque turboalimentado, con 310 CV.