California es un estado grande, muy grande. Tanto, como para dar nombre a dos modelos diametralmente opuestos. 

Por un lado, tenemos el Ferrari California, el modelo que entre 2008 y 2017 se convirtió en la opción de acceso a la gama de la firma italiana. 

Además, su variante California T se convirtió en el primer modelo de la marca en incorporar un motor turboalimentado, desde el año 1987.