Un todocamino del segmento C no debería descuidar aspectos que permitan rodar por pistas deslizantes o no asfaltadas, siempre pensando en un nivel superior al ofrecido por el pequeño Citroën C3 Aircross.

La altura libre de la carrocería al suelo es importante, ya que se alarga hasta los 23 centímetros. De ahí que nos permita sortear obstáculos y terrenos algo más complicados que con el C3 Aircross.

Toda la gama C5 Aircross cuenta con el sistema de tracción avanzado Grip Control, que se une al control de descenso de pendientes Hill Assist Descent.

Si quieres sacar provecho de las posibilidades 'off road' de este coche, que no debes llevar a zonas demasiado complicadas, asegúrate de montar los neumáticos con certificación M+S (Mud+Snow), que son opcionales, lo mismo que la rueda de repuesto, sin la que no te recomiendo que salgas del asfalto.

Mi experiencia rodando da buena fe de ello, ya que pinchamos en una pista de tierra en la que no había cobertura, por lo que tuvimos que seguir circulando durante bastantes kilómetros hasta poder llamar a la asistencia. El resultado fue un neumático totalmente destrozado y una llanta bastante golpeada.

Dicho sea de paso, fuimos los únicos que tuvimos la mala suerte de pinchar, tras hacer la misma ruta un importante número de unidades de este mismo modelo.