En la gama mecánica del Citroën C3 Aircross, puedes elegir entre un gasolina tricilíndrico PureTech, de 1,2 litros de cubicaje, en los niveles de potencia de 82 (atmosférico), 110 y 130 CV (turboalimentados), o el motor turbodiésel BlueHDi de cuatro cilindros, que cubica 1,5 litros, a elegir entre dos escalones: 99 y 120 CV.

Estos bloques se combinan con una caja de cambios manual de seis velocidades o con la automática con convertidor de par EAT6, con las mismas relaciones, que sólo es opcional para el motor PureTech 110 y obligatoria en el caso de la unidad de gasóleo BlueHDi 120.

Debemos decir que la unidad con la que más tiempo estuve rodando fue la citada PureTech con la transmisión automática, que responde francamente bien y cuya evolución con el paso de los años ha sido claramente percibida. Acompaña al buen empuje de su mecánica y los cambios son precisos y suaves.

De su consumo, podemos destacar que, en ciclo mixto, se mantuvo en los 6,9 litros cada 100 kilómetros, que se ajusta a lo anunciado oficialmente, entre 6,3 y 7,2 litros cada 100 kilómetros.

Obviamente, en pistas que no sean de asfalto, el consumo se eleva y dependerá del tipo de pista que hayas elegido y de su dificultad, siempre sabiendo que no se debe someter a este modelo a niveles que entrañen dificultades más propias de un todoterreno.