Acabamos con un coche que luce un hermoso diseño retro, con formas elegantes y redondeadas, propias de los años 50.

La intención de los diseñadores era que recordase al primer coche de Suzuki, el Suzulight, de 1955. El interior también fue diseñado con mucho cariño, con dos asientos tapizados a cuadros y un volante de color blanco.