El modelo japonés, con 2+1 plazas, era el más original de la gama Toyota y se convirtió en la base de algunas modificaciones locas, como la de la fotografía, con puertas espectaculares y un acabado reflectante, para deslumbrar (literalmente) a su paso.

Por cierto, ¿quién no recuerda el Aston Martin Cygnet? Costaba cerca de 40.000 euros...