La compañía Peel fabricaba coches diminutos en la década de los 60. El P50, con 1,35 metros de largo y 99 centímetros de ancho, es el coche de producción más pequeño del mundo con homologación vial.

Como curiosidad, Jeremy Clarkson lo condujo por los estudios de la BBC. Si eres valiente, puedes ponerte a los mandos de este coche, que pesa solo 60 kilos, hasta 70 km/h, gracias a un motor de gasolina de 4,2 CV.

Solo se construyeron 50 unidades y la mitad de ellas sigue todavía en circulación. En una subasta, un ejemplar podría alcanzar un valor de 100.000 euros. De locos...