La elegancia y la deportividad de un coupé no tienen que estar reñidas con un bajo consumo de gasóleo. El mejor ejemplo es el A5 Coupé, que se conforma con 4,2 litros cada 100 kilómetros, si se vincular al motor 2.0 TDI de 190 CV y a la transmisión automática de doble embrague S tronic, con siete velocidades. 47.270 euros te separan de él.