Incluso uno de los símbolos de la era hippy, listo para renacer en una versión 100% eléctrica, se ha convertido en un modelo de Lego. Y no, no estoy hablando del que se vende en las tiendas, sino de una reproducción de 5,0 metros de largo, 1,9 de ancho y 2,0 de alto (3,0 cuando se sube el techo).

El modelo, inspirado en la T2 Westfalia, ha requerido de unas 400.000 piezas y 12 días de trabajo (24 horas al día). En el interior no falta de nada: fregadero, estufa, radio, cepillo de dientes...