Producir un McLaren Senna requiere unas 300 horas de trabajo. Una nimiedad en comparación con las 2.275 que se necesitan para realizar este modelo de Lego.

El peso es de unos 1.700 kilos (500 más que el original) y los 'ladrillos' utilizados superaron el medio millón. La fidelidad con el Sena original es increíble, tanto en el exterior como en el interior, donde se han integrado el volante y el asiento del conductor del vehículo producido en Woking.

Igualmente, las luces funcionan como las del modelo real y, pulsando el botón de arranque, se puede escuchar un sonido grabado del motor V8.