El último coche que hemos conocido es una copia perfecta del Honda Civic Type R, hecha con 320.000 piezas para un total de 1.300 horas de trabajo.

Un trabajo sublime en cada detalle, incluyendo el sistema de frenado firmado por Brembo y el gran alerón trasero. Otros detalles realmente fascinantes son las luces, totalmente funcionales. El peso es de unos 1.300 kilos, incluyendo la estructura de acero utilizada como armazón.