El segundo protagonista de este ranking también se impulsa con un motor turbodiésel V8, pero en el caso del Range Rover Sport SDV8, los orígenes mecánicos están más allá del Atlántico.

Este bloque se basa en un motor Ford estadounidense, el 4.4 TD, que en el SUV británico llega a desarrollar 339 CV y 740 Nm. En materia de prestaciones, alcanza los 225 km/h y pasa de 0 a 100 en 7,2 segundos. Todo, con un consumo homologado de 9,2 litros cada 100 kilómetros.