El restyling del vehículo italiano añade el apellido EVO y amplía la potencia del propulsor 5.2 V10 hasta los 640 CV. Al igual que el Ferrari 812 Superfast, detiene el cronómetro en 2,9 segundos al acelerar de 0 a 100 km/h. 

En el chasis, la principal mejora ha sido la introducción de un sistema de dirección a las cuatro ruedas. Además, se ha incorporado un sistema de reparto selectivo de par.