Concebido como un speedster puro, sin lugar a dudas, este prototipo se hubiera convertido en uno de los Ibiza más espectaculares y deseados de todos los tiempos. 

Nacido para celebrar el 30 aniversario del utilitario español, estaba desarrollado sobre el CUPRA de la época, lo que se traducía en la inclusión del propulsor 1.4 TSI, de 180 CV, y la transmisión automática de doble embrague DSG.