En total, el organismo español ha adquirido 85 unidades del todoterreno británico con el motor turbodiésel SD4, con una cilindrada de 2,0 litros y una potencia de 240 CV. 

Resulta curioso que, a pesar de la guerra del Gobierno en contra del gasóleo, estos coches dispongan de este tipo de propulsor. A lo mejor no son tan malos como pretenden mostrarnos...