¿Dónde se fue la parrilla? En 1988, el tercer Passat (llamado internamente B3) abandonó la parrilla clásica en favor de una apariencia más  moderna. En aquel momento, la toma de aire se situó debajo del paragolpes.

Los motores instalados transversalmente proporcionaban una generosa cantidad de espacio interior, algo ideal para un vehículo pensado para largos desplazamientos.

Por cierto, desde 1990, la familia incluyó la versión VR6, con 174 CV de potencia. Todo un mito para la época.