Esta versión tope de gama no recurre al afamado motor de seis cilindros de BMW, sino que se 'conforma' con una mecánica tetracilíndrica, turboalimentada, de 2,0 litros y 306 CV. 

La transmisión asociada es la automática con convertidor de par Steptronic, de ocho velocidades, que queda vinculada al sistema de tracción total xDrive. Por cierto, en este coche, el diferencial deportivo M es el delantero y no el trasero. Estamos a la espera de conocer la tarifa oficial.