El restyling de este modelo se beneficiará de la actualización del propulsor 2.5 TFSI, con cinco cilindros en línea, que podría alcanzar los 400 CV, como en el Audi TTRS. 

Por supuesto, monta el sistema de tracción total quattro y el cambio automático de doble embrague S tronic, con siete velocidades. Al igual que el SQ2, tendrá la velocidad máxima, limitada electrónicamente, a 250 km/h.