El Alpine A110 fue uno de los coches más deseados de los años 60, debido a sus éxitos en competición. Aunque parezca increíble, estaba desarrollado a partir del chasis del Renault 8, al que se vistió con una elegante carrocería coupé. 

En un principio, incorporó una mecánica de gasolina de 956 cmy 51 CV, montada en posición trasera, aunque en su última evolución llegó a incorporar un bloque atmosférico, de 1,8 litros, con 182 CV. ¿Lo mejor? Un peso de tan solo 620 kilos, que lo convertía en un modelo tremendamente veloz.