El siguiente paso en la leyenda vino con el Celica Supra MkII XX, que se introdujo en julio de 1981 en Japón. Aprovechándose de la plataforma del Celica, el nuevo modelo ofreció más potencia y deportividad.

El vehículo nipón entró en el mercado europeo en agosto de 1982 y dejó al Celica estándar como una alternativa más económica. Su nuevo motor de 2,8 litros mantenía los seis cilindros en línea y entregaba 145 CV y 210 Nm.

Desde el punto de vista estético, el deportivo destacaba por sus faros escamoteables y por sus voluminosos paragolpes. Además, montaba una suspensión trasera independiente, algo muy poco habitual.