Entre 1984 y 1986, el Supra recibió ligeros cambios tanto en la unidad de potencia como en el diseño. El motor de 2,8 litros subió a 163 CV y 229 Nm, y podía asociarse a un cambio manual de cinco velocidades o a una transmisión automática.

De este modo, la aceleración de 0 a 100 del último Supra basado en el Celica, con denominación interna A60, se conseguía en 8,4 segundos. 

En cuanto a la estética, el coche adoptó un nuevo spoiler trasero, mientras que el habitáculo recibió inserciones en cuero.