Quizá algunos conocéis las hazañas del coche de carreras W125, de los años 30. En 1937, sumó cuatro victorias en la temporada europea de Grand Prix, la antesala de la F1. Además, en 1938, firmó el récord de velocidad en carretera, con un registro de ¡432,7 km/h!

Pues bien, esa es la base estética de este prototipo eléctrico, que entrega 748 CV y se alimenta de una batería con una capacidad de 80 kWh, que otorga una autonomía estimada superior a los 400 kilómetros en el ciclo WLTP.