El Mercedes SLS AMG Electric Drive se presentó en 2012 y se puso a la venta al año siguiente. Tenía un motor eléctrico de 751 CV, que le permitía pasar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. La batería, con 60 kWh de capacidad, ofrecía una autonomía de 250 kilómetros en el ciclo NEDC.

La compañía alemana fabricó menos de 100 unidades de este automóvil, que se vendieron por un precio superior a los 400.000 euros.